¿Buscar clientes para tu producto o productos para tu cliente?
La verdad que cuando emprendemos la mayoría lo hacemos de manera intuitiva, al menos no conozco ninguno que haya ido a una escuela de emprendimiento. Muchos comienzan vendiendo generalmente a sus familiares y amigos eso que “tan lindo” les sale.
Hace algunos años comencé a observar detenidamente esta manera de emprender cuando tenía mi espacio creativo donde brindábamos talleres para enseñar técnicas creativas y oficios. Descubrí que muchos aprendían la técnica y al tiempo comenzaban a vender los productos con esa técnica. Podríamos hacer un análisis social de esta situación, pero no es el fin de esta reflexión ni mi especialidad. Lo que quiero contarte hoy es algo que descubrí observando esta situación.
Algunos de los que tomaban nuestros talleres comenzaban a emprender, en muchos casos con muy pocas herramientas (de negocio), lo hacían conociendo la técnica, haciendo bien un producto y vendiendo en su círculo cercano. ¿Pero qué pasaba con todo lo demás que necesitaban saber para que el negocio “funcione”? ¿Quién te compra cuando tu círculo cercano se agota? ¿Cómo seguir creciendo y ampliando la oferta de productos? Y unas cuantas preguntas más hacían ruido en mi cabeza inquieta y curiosa… La historia es un poco más larga y seguramente en algún momento te la contaré, pero hoy quiero detenerme en lo que descubrí en relación a este tema cuando comencé a acompañar emprendedores en procesos de mentoría.
¡Yo lo que conocía era el camino inverso! Si, así como lo lees, al revés. En mi formación como diseñadora nuestro proceso proyectual comienza sin saber cuál es el producto que vamos a vender. Nuestro proceso comienza con un problema o con una necesidad a la cual encontrarle una solución. Solución que no tiene forma aún, ni color, ni técnica… sólo tenemos el problema/necesidad y la persona/s (posible cliente) que necesita que le demos respuesta a su necesidad o problema.
Entonces comenzamos un camino de investigación, análisis y desarrollo que a veces es largo, otras más corto pero que normalmente nos lleva a encontrar distintas opciones (productos o servicios) para dar respuesta a ese problema o necesidad.
Podés notar la diferencia?
En el primer caso tenemos el producto y tenemos que salir a buscar el cliente. Y en el segundo caso tenemos el cliente y necesitamos encontrar el producto.
¿Cuál es el correcto? ¡No lo sé! Y la verdad que no me interesa entrar en ese debate…sólo quiero invitarte a que reflexiones sobre cuál es el recorrido que estás haciendo para que puedas hacer consciente lo que tienes y lo que te falta. Y que quizás ese sea uno de los problemas por los cuales las ventas se estancaron o no sepás que más ofrecer para que tu negocio siga creciendo.
En el caso que tu recorrido sea del producto al cliente te dejo algunas preguntas para que te ayuden a reflexionar:
. ¿Por qué te compran?
. Que buscan en tu producto/servicio tus actuales clientes?
. ¿Qué piden que le agregues o modifiques?
. Quizás la más importante… ¿Qué resuelve tu producto o servicio? ¿O a qué necesidad da respuesta?
. Qué otros productos/servicios dan respuesta a ese mismos problema o necesidad?
En el caso que tu recorrido sea del cliente al producto:
. Qué otros productos pueden dar respuesta a la necesidad/problema que tiene tu cliente?
¡Si! Un mismo problema/necesidad tiene varias respuestas y acá te voy a dar un ejemplo que se ha convertido en cotidiano el último año.
Necesidad/problema: Cubrir la boca
Ahora decime cuántas formas de cubrir la boca conocés hoy en día (sin repetir y sin soplar!)
. barbijo descartable
. barbijo 3M y sus derivados
. barbijo hecho en casa con un pañuelo
. barbijo de tela personalizado (para empresas, colegios, con dibujos, equipos de futbol, etc)
. máscara transparente
. y alguna que se me esté escapando en este momento también!
Bueno este simple ejemplo me ayuda a que puedas ver como un problema puede tener muchas maneras de solucionarlo, no todas son para el mismo cliente y no todos los clientes necesitan todas las posibles respuestas.
La verdad es que creo que no hay un camino correcto ni tampoco un camino directo, hay atajos, desvíos y cambios de dirección… Considero que cada uno puede ir diseñando su propio recorrido. Lo importante es que puedas hacerlo lo más consciente posible para que cada paso que des sea en dirección a tus objetivos.
Gracias por leerme una vez más! Te leo en los comentarios.
Imagen ilustrativa / Fuente: Pexels / Ph: Jens Johnsson
